Nuptialis
Un gato y una coneja se casaron bajo una mesa que desearía ser de algarrobo como las sillas donde los dos testigos hacian presencia; otro gato negro, pariente del conejo, y un perro blanco que todavía no se dignó a crecer.
“Ahora soy grande”, se decía la coneja a si misma. Pero ella sabe que ninguna hazaña asarosa y ninguna loca acción arriesgada la van a convertir en adulta, porque todas sus acciones son la base de su niñez.