Atra Solis
I used to walk fearless.
I had the ability to let them speechless.
I used to be flawless.
The trees told me how to live my life.
And I heard.
But now I’m speechless.
And my virtues have become shadows of the past.
My head is under my knees
and I don’t even know why.
I used to drink sweet honey.
Now it’s just this bitter absinthe.
Bees are still repeating their buzz
and I may not reach the honeycomb.
In Astrum
Debería poder contener mis deseos antes de obtenerlos sin cuidados.
No es lo mismo contemplarlos que desesperadamente anhelarlos.
Podría habértelo dicho antes,
aunque también podría haberlo premeditado.
No es que me arrepienta de mis sueños,
si no de evitarlos.
Aeterna
Podría haber sido posible, para la dama añejada, por supuesto, haberse visto reflejada. Pero no pudo hacerlo al ver sobre su espejo una capa de cera escarchada.
No le pidan a la dama que prometa soluciones, su edad no se debe a haberlas encontrado. Ella sólo viste su discurso de rosas y pretende que, para mañana, todos la hayan olvidado.
Cattus In Lacus
El amor siempre empieza afuera. El amor, al principio, está en los otros, en los cuerpos de los otros, guardado allí como en una caja secreta, como en un cofre sellado. Y es cuestión de ir a buscarlo, de probar la llave del tacto, de sacarlo a fuerza de ojos y de piel y de palabras. En cierto modo tenés que arrancarlo de allí, pero también en cierto modo te lo tienen que regalar, tienen que decirte tomalo, aquí lo tenés, hacé con él lo que quieras, mordelo, pinchalo, quemalo, tiralo al incinerador, ponételo en el ojal que es un jazmín perfumado, dejalo volar que es una mariposa loca, comételo pronto que es una manzana de Río Negro y si la dejás pasar se pudre, peinalo que es una cabellera larguísima, enterralo que es un pequeño cadáver maloliente, rezale que si no se puede quedar en el purgatorio.
Sí, el amor empieza siempre afuera. Pero se termina adentro. Está en los otros y cuando viene a injertarse en vos crece y florece y al final se agota, se muere de lástima o de cansancio o de aburrimiento, se deshoja, se marchita, se pone todo todito mustio y por último se va con el primer soplo de viento, sin ruido, como polvo.
Y el amor que el propio cuerpo de uno tiene adentro también se va, se va a injertarse y a crecer y a florecer en cuerpos ajenos, y allí también, al fin, se muere. Nadie merece que se diga de él que vivió un amor eterno. Los que no tienen fuerza para aceptar lo efímero no pueden saber lo que es la eternidad.
-Eduardo Gudiño Kieffer, “Guía de Pecadores”
Special Seed
Your criticism is the pilar of my art.
I know I shouldn’t let you judge me,
but I need your eyes to see.
And you know why.
Your vision of the world is beautiful.
Even more than mine.
And I teach you while you teach me.
You are a lover with ambitions.
I’m a vessel for apprehension.
You are the befores and afters.
I’m the memento of cynicism.
Lies
There’s a girl I really like.
But she doesn’t know me and neither do I.
She doesn’t seem extraordinary.
She doesn’t look ordinary.
She is both and none.
I don’t know what kind of witchery she does.
But she does, yes she does.
I dream about her and I never saw her.
And she adores the things I write to her.
The things that started with a treachery
and I will continue to do for her.
I’m her inspiration, and I’m her faith.
She thinks I know her, but I don’t.
But I really don’t, no I don’t.
I’ll keep disguising myself for her.
I’ll show her the man she wants to see.
I’ll give her dreams and hopes and relief.
But I’ll never show her who I am.
No, I’ll not.
She can never be completed with this lack of faith.
Problemáticamente Palindrómica
Me unté las entrañas con salmón.
Salmón disecado, salmón triturado.
Diplodocus banalizado.
Odio oler a mujer.
Basium

I told him to send you a piece of my heart.
I couldn’t make myself fit inside the cardboard box.
The Perfect Drug
Busqué tu nombre en mi vademécum y no te encontré.
Ahora dudo de tu existencia.
Nuptialis
Un gato y una coneja se casaron bajo una mesa que desearía ser de algarrobo como las sillas donde los dos testigos hacian presencia; otro gato negro, pariente del conejo, y un perro blanco que todavía no se dignó a crecer.
“Ahora soy grande”, se decía la coneja a si misma. Pero ella sabe que ninguna hazaña asarosa y ninguna loca acción arriesgada la van a convertir en adulta, porque todas sus acciones son la base de su niñez.
