La vida del tiempo
Al tiempo de la vida
se le deben restar los sueños.
Sólo recordar la completa armonía
y olvidar esas extrañas fantasías.
El tiempo de la vida te acaba,
te olvida, te olvidan.
Alguien emprende un largo viaje a algún lugar.
Pasajes que están,
vidas que vienen y van.
Ciertas companías que te enseñan a llorar.
Sólo tres intentos de poderlo sobrellevar.
The Lovers
Pude haberte buscado millones de veces, pero jamás quise obligarte a beber de mis cenizas. No te imaginas como se siente no ser nadie, no tener ya razones para atarte a este mundo. Pero hay algo clavado en mi interior, que jamás había colocado nadie allí. Vos te empeñaste en dejar que mi piel se convirtiera en esto, sólo recuerdos marchitos de quien solía ser. Y tengo clavada sobre mi mente la imagen de cada una de tus mentiras que supe perdonar, cada herida que abriste y no supiste jamás como cerrar. Pero me enseñaste a tapar tus mentiras, silenciando mi conciencia y volviéndome cada día más ciega a todos los actos de agresión que cometiste contra mi alma. No sé realmente como decirlo, no sé si éstas son las palabras adecuadas. Quiero que sepas que siempre supe que fuiste poco y menos de lo que necesitaba. Cuando una parte de mí reclamaba tu presencia, decidías esconderte detrás de tu máscara de mentiras para ocultar tu ausencia. Pero creía que yo era la culpable, que jamás podría ser la persona con la que quisieras estar y que extrañarías el haberla dejado sólo hacía unos minutos atrás.
Fui víctima de tus males, de tu cuerpo sediento de sangre. Pero ya no le encuentro sentido alguno al lamentarme por lo que ya estaba perdido antes de haber comenzado. Abrimos los ojos a este mundo completamente solos, y así estamos en vida, y así morimos en vida. Desearía haber muerto cuando me quitaste la vida. Desearía no sentir este vacío que me hace ser tan nada, ser tan sombría. Quizás no puedas ver mis lágrimas, pero dentro de tu cabeza sabes que existen, quiero decirte que eso ya no es algo que me aflija, mis lágrimas siempre fueron otra parte de tus mentiras. Porque ya no tengo vida, estoy seca hasta los cimientos, y ni siquiera le doy importancia al hecho de que me hayas robado todo este tiempo, y te lo hayas llevado a quién-sabe-dónde. No siento asco por tus actos, no siento pena por mi muerte, no estoy muriendo por dentro por tu ausencia. No es mi culpa no tener ya químicos que reaccionen en mi cuerpo para que todo no sea mera y superficialmente analítico y científicamente correcto. No es mi culpa haber perdido mi vida y haberme transformado en esto. Soy un muerto ambulante, sin razones para estar de pie y mis temores desaparecieron por que ya no hay nada que perder. Descubrí que ya no importan las meras superficialidades y los lazos emocionales cuando todos utilizan algunos de estos fines como sus propios medios para ocultar sus miedos. He sido consumida por mil brisas del viento, mi carne pelada hasta los huesos ya no siente dolor porque la parte sensitiva fue remplazada por miles de costras que utiliza la naturaleza como medio de protección. Pero jamás podrías comprender esto, preferís ver a una simple persona sudando entre tus brazos mientras crees que le estas dando un placer carnal inalcanzable. Pero mi cuerpo es de la misma materia que el tuyo y no te das cuenta que no puedo sentir otro placer que el de escuchar tus gemidos. Que mi cuerpo no quiere llegar al orgasmo pero lo haré para beneficio de tu ego. Supongo que eso es lo que más feliz te haría de todo lo que sucedió. No, mejor dicho, lo sé. Sentirías una infinita saciedad de espíritu (si es que aún lo tenés), mayor que la de haberme encontrado, mayor que la de que te haya perdonado, mayor que estar haciéndome el amor. Así llamas vos a esto, a estar penetrándome continuamente con esa arma que me da control sobre vos y ni siquiera te dignás a darte cuenta de esto. ¿Te gusta cogerme como a una puta? Porque eso es lo que soy, aunque no tenga el descaro de sentirme como una.